JUPITER

Domicilio primario: Sagitario
Domicilio base: Piscis
Exaltación: Tauro
Exilio: Virgo y Géminis
Caída: Escorpio
Vuelta al Zodíaco: 12 años

LA INSERCIÓN OPTIMISTA EN LA VIDA

La influencia de Júpiter, como la de Saturno que le sigue inmediatamente, es más compleja que la influencia de los planetas rápidos, y tiene un carácter de síntesis. Júpiter expresa la posibilidad de inserción feliz en la existencia y una carga vital orientada hacia el optimismo. Esta carga vital puede aplicarse indistintamente a un temperamento agresivo-marciano, o afectivo-venusiano, o perceptivo-mercuriano, orientándolo hacia una feliz aplicación de sus características intrínsecas.

El optimismo jupiteriano lleva a la extroversión y, por lo tanto, a la sociabilidad, a un bienestar que tiende a simplificar las dificultades buscando la mejor solución, y al mismo tiempo más pacífica, de cualquier problema. De Júpiter depende la palabra, la elaboración del lenguaje destinado a ser recibido por el oído (de hecho, Júpiter, en sus tres posiciones, es opuesto y complementario de Mercurio, el planeta del oído y de los tímpanos); bajo su influencia la locuacidad puede transformarse en elocuencia, y algunas posiciones excesivamente reforzadas de Júpiter bajo este punto de vista, pueden llegar a ser componentes de un temperamento didáctico y muchas veces dogmático.

 

 

 
 

La euforia inspirada por este planeta desemboca por un lado en el hedonismo, en una búsqueda de las comodidades, del confort y de las satisfacciones materiales superior a las que predispone Venus; por otro induce a una predilección por la paz, por la solidez y por el statu quo (inevitable garantía del propio bienestar), que asume forma de paternalismo bondadoso. Todo ello tiende a establecer en Júpiter la base de una actitud pacífica y materialista que puede entorpecer la actividad intelectual o racional pura.

La tradición liga a Júpiter con la riqueza y la fortuna. Es indiscutible que su influencia también resulta beneficiosa bajo este aspecto porque una fuerte carga de optimismo, de confianza en sí mismo y de encanto personal, como proporciona Júpiter, abre muchos caminos en el mundo de los negocios y del dinero. Sin embargo, el enriquecimiento puede ser también espiritual, moral o filosófico. Y, a veces, se limita a esa profunda riqueza interior que es la serenidad. Resultaría más exacto afirmar que de Júpiter depende la felicidad individual; que es un estado de ánimo más que un estado material. Este planeta puede representar el punto de fuerza en una carta natal, destacando en sentido positivo y optimista las características del signo en el que se encuentra emplazado y haciendo más segura la relación entre el individuo y el mundo circundante. Las posiciones negativas de Júpiter influyen naturalmente en la capacidad de apreciar y gozar la vida, en la sociabilidad, en el bienestar material y espiritual, en la moral y en todos los demás elementos regulados por este planeta.

 
Extraído de "introducción a la Astrología"